
Mejor constatada tenemos su historia desde tiempos de los Ziríes, durante el S.XI. Este pueblo beréber del Norte de Africa llegado al Península en tiempos de Almanzor como mercenarios rehabilitaron la ciudad de Granada situada en el Albaicín, extendiendo esta dinámica a las alquerías más próximas, entre las que se encontraba Gójar, pueblo en cuesta. Notables señores ziríes debieron asentar sus almunias o huertas de recreo y producción en este núcleo. La mano de obra para cultivarlas la obtuvieron de entre un pequeño grupo de labradores establecidos en la zona que hoy conocemos como Las Callejas o Calle de los Jardines, nombre atribuido a los pequeños huertos que debieron tener junto a sus casas. Así permaneció la situación hasta 1492, fecha de la conquista de Granada, cambiando el dominio de los señores musulmanes por el de los castellanos. La huella musulmana dejó su impronta en este pueblo con construcciones como una Mezquita (sobre la que se asienta la actual iglesia); una Aljibe (ubicada dónde se emplaza actualmente el Pilar); La Casa del Alfaquí; Numerosos cementerios o Macáber en las Eras Altas; una Rábita o ermita musulmana; un Serrallo; Dos Hornos (uno en la Calle Real y otro junto a la antigua mezquita); Dos Molinos Harineros (Vedril y Ampuero); un sistema de riego con dos Acequías: Alta y Baja.